Reflexiones

En mi curro, curramos bastantes matemáticos. Bueno, yo suelo decir que yo hice la carrera de matemática no más pero hay por ahí verdaderos matemáticos. Le he preguntado a mis compañeros más cercanos que si me podían decir una "utilidad práctica" de la fórmula del binomio que hablamos en el taller. No hemos sido capaces de encontrar nada muy concreto, realmente es algo que se usa dentro de las matemáticas, quizás lo más "tangible" sea que es muy útil para todo lo que tiene que ver con la combinatoria. Es decir, eso de cuántos grupos de 3 camisetas puedo hacer si tengo 8 camisetas distintas.

En cualquier caso, creo que lo más interesante ha sido que el que es para mí es el más brillante (ya estoy encasillando y comparando, cachis) de todos los matemáticos que estamos allí, un tipo especial, de estos con una claridad mental y una paz pasmosa (vamos un niño Montessori diría). Pues bien, éste, me ha dicho que le da mucha rabia que le hagan esa pregunta,
- ¿por?,  le digo.
- todos los días, aprendemos infinidad de cosas estúpidas que no nos valen para nada, cosas que en muchos casos, luego difundimos a nuestros amigos y no nos planteamos si son ciertas o no y tampoco podemos contrastar o verificar que lo sean, ¿por qué todo lo que se aprende de matemáticas ha de tener una aplicación "tangible"? Lo que aprendes de matemáticas tiene la gran ventaja de que es cierto, lo puedes comprobar tú mismo y enseñar o demostar a cualquiera y nadie te lo puede refutar- me dice
- pues sí... - no acierto a decir mucho más
(...) hay cosas que es bonito estudiarlas, trabajar con ellas porque sí, sin que necesariamente tenga que ser útil. Es útil para nuestra mente. Igual que nos sentimos bien cuando hacemos deporte porque liberamos no se qué hormonas, pasa lo mismo con la mente, creo; y las matemáticas no son más que juegos, problemas, acertijos que a uno le proponen. Y a todos nos gusta resolver problemas y acertijos, ¿no?. Nos sentimos bien al resolver un acertijo aunque no nos valga absolutamente para nada, solo por el hecho de que hemos pensado y llegado a la solución o el camino hacia ella nos ha hecho pensar. Tenemos un ejemplo claro, a todos nos divierte hacer matemáticas con las regletas o el multibase porque estamos jugando (a hacer matemáticas), pues lo mismo pasa con el resto de las matemáticas, lo importante es ir despacio para que en el salto a la abstracción no nos perdamos.